REDISTRIBUCIÓN DE CURSOS

Recientemente se han aprobado por el consejo escolar del centro los criterios de distribución de cursos que se realizará a partir del próximo curso al finalizar la etapa de Educación infantil y en los cambios de ciclo en Primaria.Consciente de la preocupación y la alarma creada entre algunas familias del centro me hago eco de esta entrada del blog de Jesús Jarque (orientador de amplia experiencia) y os enlazo a una entrada sobre las razones a favor .Espero que sea de utilidad.

REDISTRIBUIR LAS CLASES : A FAVOR Y EN CONTRA
Ahora que se termina el curso académico y se comienzan a planificar algunos aspectos del próximo os traigo una propuesta que algunos orientadores y tutores nos hemos planteado en más de una ocasión: ¿ Sería una buena medida si redistribuyéramos los grupos de alumnos varias veces a lo largo de la etapa obligatoria? En la entrada de hoy os presento en qué consiste la medida y los argumentos a favor.
De qué se trata
La medida solo se puede llevar a cabo en los centros de dos líneas o más. Consiste en cambiar la distribución de alumnos por clase del mismo nivel varias veces a lo largo de la escolaridad obligatoria.

A favor de resdistribuirlas
Si la medida se lleva a cabo sería con carácter educativo y pedagógico, procurando siempre favorecer el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado. Las razones para llevarlas a cabo son:

1. Se cambiarían los roles
Muchos niños tienen asignados desde muy pronto roles dentro del grupo clase. Algunos roles son positivos, pero otros no lo son tanto: “el distraído, el lento, el bebé, el inquieto, el payaso…”

Los roles funcionan como “profecías de autocumplimiento” de manera que los niños se comportan en muchas ocasiones así, porque no tienen otra alternativa y porque es como los demás esperan que se comporten.

Cuando los grupos se mezclan muchos roles negativos desaparecen y esos niños empiezan de cero.

2. Clases etiquetadas
Lo mismo que ocurre con niños individuales ocurre con los grupos: llega un momento en que a las clases se les asignan unas etiquetas (casi siempre sin faltarle motivos) que hacen que como grupo se comporten así y que de cara a los profesores, ya crean una predisposición negativa hacia ellos.

Hablo de clases que se etiquetan como “charlatanes, inquietos…” Además es la pescadilla que se muerde la cola. Al tener “mala fama” son las últimas clases en ser elegidas y por tanto, no suele haber continuidad en las tutorías.

La redistribución de grupos también rompería esta dinámica

3. Se rompen rivalidades
Otro motivo a favor de redistribuir los grupos a lo largo de la enseñanza obligatoria es que se rompen rivalidades entre los niños y sus familias.

Suele ocurrir que a medida que se van haciendo mayores los alumnos, las familias del grupo A, por ejemplo, rivalizan con las del grupo B y esa rivalidad llega a los niños. Muchos conflictos en los recreos, en encuentros deportivos y otros problemas de comportamiento en las clases pueden estar asociados a esta rivalidad.

La redistribución de los grupos sanearía esta circunstancia y la rivalidad sería mínima

4. Se favorece la interacción social
Los niños tendrían que entablar nuevas relaciones y la red de amistades se ampliaría seguro. No dejarían de ser amigos de los niños de grupos anteriores, sino que ampliarían su círculo de amistad. Incluso los niños que por cualquier motivo van quedando más aislados tendrían una nueva oportunidad.

Además al rehacer los grupos siempre continuaría un número importante de alumnado juntos a pesar del cambio.

5. Se compensarían los niveles
Como medida pedagógica además, se podrían compensar los niveles promedio de las clases. En ocasiones, se van acumulando en un grupo el número de niños con dificultades. Al redistribuirlos los niveles se compensarían y la atención a la diversidad se haría de una manera más justa y eficaz

Criterios pedagógicos
La distribución se realizaría con criterios pedagógicos que tendrían en cuenta algunos aspectos:

Que se favoreciera la integración y socialización del alumnado con necesidades especiales
Aquellas relaciones que parecen positivas se pudieran continuar
Compensar los niveles de las clases
Atender la demanda de las familias a que su hijo o hija cambie de grupo
Resumiendo, las razones a favor de redistribuir los grupos varias veces en la escolaridad son las siguientes:

Se cambiarían los roles negativos asignados a los alumnos
Se cambiarían las etiquetas asignadas a las clases
Se romperían rivalidades entre alumnado y familias
Se favorecería la interacción social
Se compensarían los niveles de las clases

Argumentos en contra
1. Las familias se van a oponer
El argumento principal que surje en los centros a la hora de no plantearse la medida es que las familias no van a aceptarla y se van a oponer a redistribuir las clases varias veces a lo largo de la etapa. Dado el peso que la opinión de las familias tiene en muchos aspectos organizativos, los equipos directivos piensan que la iniciativa no saldrá adelante. Las familias, por su parte, lo que piensan es que son los propios docentes los que no van a querer que la medida se adopte.

2. Se rompen círculos de relaciones
El segundo motivo de peso para oponerse a la medida es que al redistribuir los grupos se rompen círculos de relaciones. Si la medida seplantea al terminar la etapa de Educación Infantil, la red de relaciones de amistad que han trabado tanto los niños como sus familias, corren el riesgo de disgregarse. Además, estas relaciones se consideran siempre positivas para los niños y niñas.

3. Dificultades de integración para el alumnado con NEE
Otro argumento en contra de la redistribución se refiere al alumnado con necesidades educativas especiales (NEE). En muchas ocasiones este alumnado se encuentra integrado, arropado y protegido por sus compañeros. Al redistribuir los grupos, estos niños pueden quedar más aislados o con más dificultades para volverse a integrar.

4. No hay datos sobre experiencias
No existen datos más o menos fundamentados de los resultados que esta medida ha tenido en el clima social de los centros. Aunque existen experiencias, los resultados no son muy conocidos. Para los que están en contra de la medida, es como hacer un experimento sin saber si el resultado será aceptable o contraproducente.

5. Que no se realice con criterios pedagógicos
Por último, otra de las razones en contra de la redistribución se basa en que no se realice realmente con criterios pedagógicos, sino que se base en otro tipo de criterios, como preferencias personales, beneficios de unos en detrimento de otros.

¿Queréis saber mi opinión?(Jesús Jarque)
Yo estoy a favor de la medida. Sin negar algunos “efectos secundarios negativos” que puede tener la medida, creo que cuando se cumplen unas condiciones mínimas, la iniciativa tiene más beneficios y así lo habéis apuntado los que ya tenéis experiencia. Las familias suelen aceptar las medidas cuando se les explica y perciben que realmente se hace con la intención de ayudar y mejorar la educación de los hijos.

Eso sí: si el centro no va a adoptar la medida con criterios pedagógicos, si tiene una trayectoria de poca transparencia y de buscar el beneficio particular de unos cuantos y no le importa perjudicar a otros, mejor ni proponerlo: en ese caso, seguro que las cosas empeorarán.

Anuncios